Escuchemos al corazón del Mundo

Quizás no sea tan fácil explicar este extrano fenómeno acústico entre las bulliciosas calles modernas repletas de muchos ruidos producidos por incontables tipos de máquinas.Se suscrita un sonido a veces poco perceptible, otras veces con la fuerza de un rumor, en realidad no se parece a nada que se halla escuchado antes,no es un sonido producido por metales como un campanazo, ni siquiera es un silbido, es algo que no se siente con nuestros oídos naturales o fisicos, sino más bien con oídos espirituales.
Los posibles orígenes de esta señal podrían ser muchos, pero me atrevería a pensar que ha salido de un lugar muy cercano a nosotros. Es muy loable su intensión.Vivimos en una sociedad caracterizada por fines egoístas , la codicia y el deseo de protagonismo no monimiza los riesgos con metas donde los medios no importan para alcanzar y satisfacer niveles de moral y ética.
Las políticas ejercidas por los grupos de presión económicos han tomado como rumbo todas las puntas de la rosa de los vientos.
El capitalismo ha elaborado bajo el mandamiento del ´´iluminismo neoliberal´´ la conquista del mercado con la producción de toda clase de productos y la venta de bienes y servicios a todo ser humano,la transnacionalización de los recursos como el agua potable y la electricidad de gran necesidad repercute en una población cada día más pobre.
Hace pocos años la caída del Muro de Berlín se anunciaba com el comienzo de una nueva etapa se abría,una puerta para el acceso de los pobres y marginados del progreso, pero solo fue una estrategia, los que ayer hablaban de apertura hoy levantan muros más altos que los anteriores separando a los afortunados ciudadanos de un norte rico de los pobres desherederos de un sur explotado y que carga grandes sumas de la deuda externa.
La historia habla del holocausto judío pero olvida la matanza de más de 50 millones de indígenas en America, el largo viaje de los negros esclavos del África,etc.En el presente, una especie de sopor o adormecimiento se cierne sobre todos los hombres, día a día mueren por aborto miles de niños y las guerras desangran al planeta y los soldados mueren defendiendo extrañas ideologías, muertes en el campo de batalla mientra sus jefes dirigen los combates desde oficinas con aire acondicinado. Estas guerras crean un dolor que los gobiernos acallan, con una indemnización y una que otra medalla al honor, el vacío producido en los hogares y en los corazones de las madres, esposas e hijos.

Al despuntar un nuevo milenio,los dirigentes de la tierra deben detener esta carrera que nos lleva hacia ´´ el medio de la nada´´. Es necesario escuchar a la vida posibilitando las soluciones y acordando el tiempo a la llegada de los resultados.